¿Qué es ser católico?
Es tener la firme convicción de la Revelación de Cristo y sus enseñanzas,
fidelidad a la Iglesia y a toda la Tradición, ética y moral que la religión
requiere. Pero luego, dentro de los mismos católicos, hay hechos que comienzan
a ser “discutibles”, o que “dependen”. A veces, “no es tan así”, o “es relativo”.
De ahí viene el nombre: relativismo.
Según los relativistas, no existe una verdad
absoluta, sino que todo depende de cómo se le mire, del juicio de cada persona.
Existen verdades subjetivas, sin tener una ideología clara, y que ningún punto
de vista tiene validez universal. Por lo tanto, éste se contrapone a la
religión católica, ya que ésta propone un modo de vida para todos, una
salvación y redención para todos, y sobre todo, que la enseñanza es la
verdadera y única. No hay dos verdades, sino una. Por lo tanto, esta teoría
sería ajena al catolicismo.
Entre los tipos de relativismo, está el moral
o cultural, que acepta la diversidad de culturas en el sentido de que no hay
ninguna más o menos verdadera que la
otra. ¿Eso significaría que los católicos podríamos rezar la meca rogándole a
Lutero que Buda nos proteja? Pues el relativista tiene como concepto “no
hay una verdad absoluta y ésta depende de cada individuo en un espacio o tiempo
concreto o intereses.” ¿Qué no hay verdad absoluta? Eso es FALSO. Tal
como dijo Cristo en el libro del Apocalipsis, “a los tibios los vomitaré”. Pero
el relativismo es aún más que ser tibio, pues éstos últimos al menos creen en
Cristo y en Dios (claro que según sus propias conveniencias, y a modo que les
salga más fácil) pero los relativistas además niegan uno de los principales
conceptos de la religión católica: el decir que la Verdad es Una.
Quizá mis argumentos para aseverar que el
catolicismo es verdadero no sean suficientes. Quizá los de un budista no me convenzan.
Tal vez, si yo intentara, en mi ignorancia, defender la religión verdadera,
algún teólogo protestante haga trizas mis argumentos. Sí, pero aun así, pese a que haya muchos que tengamos distintas
convicciones, mezclarlas todas sería una aberración. Una aberración no sólo al
catolicismo, sino a todos. Como dije antes, no podemos “rezar la meca rogándole
a Lutero que Buda nos proteja”. Sería ilógico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario